
Llegué a casa, subí corriendo las escaleras, me desvestí, entré en la ducha…cuando las gotas de agua empezaron a caer en mi rostro me acordé de ti, cuando dijiste que soñabas verme un día desnuda, viendo como las gotas de agua rodaran por mi cuerpo…en ese instante, cuando tu imagen invadió mi mente, las gotas de agua rodaban con la lentitud de unas gotas de miel…iban bajando suavemente como seguro lo harían tus manos por mi cuerpo…dijiste que beberías el agua de mi pecho… y ahí estaban húmedos esperando por ti…miré a la puerta entre la lluvia de gotitas y te vi…cerré los ojos y al volverlos abrir estabas ahí junto a mi… besando todas las gotas de miel de mi cuerpo…no dejabas escapar ninguna…cerré los ojos para disfrutar tu presencia aun mas…las gotas empezaron a evaporarse por la sensación tan electrizante de mi cuerpo al sentirte tan cerca…el placer me invadió, el estremecimiento hizo que abriera los ojos de nuevo y no estabas, habías desaparecido…solo mi imaginación me trajo contigo y me hizo tan feliz.